La publicidad de los juegos de azar en España vive un equilibrio muy particular: por un lado, es un motor de notoriedad, diferenciación y adquisición de clientes para operadores autorizados; por otro, está sujeta a un marco normativo exigente cuyo objetivo es proteger a las personas consumidoras y, de forma especial, a menores y colectivos vulnerables.La buena noticia es que un entorno regulado también puede ser una ventaja competitiva. Cuando las reglas del juego están claras, las marcas que ap [...]